Entre las 20:30 y 21:30 horas, aproximadamente mil millones de personas de 4,000 ciudades y pueblos de unos 88 países apagaron las luces no esenciales, para sumarse a la tercera celebración de la Hora del Planeta.
A pesar de que muchas personas han apoyado este movimiento, algunos escépticos opinan que apagar las luces durante una hora tiene muy poco impacto, siempre que representa un esfuerzo minúsculo en cuanto a la reducción de energía, o la cantidad de CO2 en la atmósfera. Sin embargo, lo anterior se desvía del objetivo principal de la Hora del Planeta, el cual busca generar publicidad e impartir concientización sobre el cambio climático.
Sitios como GreenBiz, comentan que "apagar las luces parece un gesto sutil y ligero, una medida fugaz para generar conciencia, mas no para educar o cambiar hábitos a largo plazo…”. Éstos sugieren, sin embargo, canalizar el esfuerzo colectivo detrás de la Hora del Planeta para promover productos y prácticas que ahorren dinero y energía.
Asimismo, el blog de ciencia “Watts up with that” publica evidencia que indica que en California, la Hora del Planeta no produjo ninguna reducción significativa en el uso de la energía.
Contrario a los resultados de California, durante la Hora del Planeta se registró una reducción de 3% en el consumo de energía de Guatemala; Costa Rica tuvo un ahorro de 95 mil megavatios; Bolivia tuvo una reducción de 28 megavatios; mientras que en Panamá, según el diario La Prensa, sólo se registró una disminución del 0.35%.
Para ver algunas fotos asombrosas de la Hora del Planeta, visiten el sitio Big Picture. Acà un ejemplo desde Las Vegas:

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