Citando el fracaso de la política internacional de cambio climático para lograr resultados, Ian Gough, un investigador de la London School of Economics propone un enfoque alternativo y radical basado en la distribución y el comercio de derechos personales de emisión de carbono junto con la reducción de la jornada de trabajo. Dr. Gough afirma que esta alternativa permitiría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de forma rápida y equitativa. La idea básica de esta propuesta es que “los derechos de carbono" deben asignarse en partes iguales entre todos los ciudadanos y no estar distribuidos en términos de capacidad de consumo.
La propuesta surge de la observación de que a pesar de haber establecido algunos de los objetivos más ambiciosos del mundo, la actual política de Gran Bretaña no será suficiente para alcanzar las metas de reducción y además tendrá un impacto desproporcionado sobre aquellos con menores ingresos.
Gran Bretaña se ha comprometido a reducir sus emisiones 34% por debajo de los niveles de 1990 para el año 2020, y un 80% por debajo de los niveles de 1990 para el año 2050. Sus emisiones en términos absolutos del país han disminuido casi en forma sostenida desde 1990, de acuerdo a las mediciones nacionales.
Sin embargo, estas cifras solo toman en cuenta los gases de efecto invernadero emitidos en el país. El cálculo se hace mucho mayor (50% más alto para el año 2006) cuando las emisiones generadas en otros países para producir productos consumidos en Gran Bretaña se incluyen en el cálculo. En otras palabras, Gran Bretaña, como otros paises desarrollados, esta tercerizando sus emisiones de gases de efecto invernadero.
La propuesta toma en cuenta que las herramientas estándares para la reducción de emisiones de CO2, impuestos sobre el carbono y mercados de emisiones, incrementarían los costos para las personas con menos recursos. "Cualquier aumento en el precio del carbono impactará en su mayoría sobre la fracción de bajos ingresos". Esto resultaría en una "contradicción entre la sostenibilidad ambiental y las metas de justicia social."
Por lo tanto, como propuesta radical, el Dr. Gough recomienda la distribución equitativa de derechos personales de emisión de carbono y deducciones basadas en la huella de carbono de la persona en cuestión como un primer paso hacia la solución del problema. Aunque parezca extraño, el gobierno británico estudio seriamente la aplicación de esta política en 2006. David Miliband, entonces secretario de Medio Ambiente, justifico la iniciativa en términos de incrementar de manera sistemática las acciones para la reducción de emisiones. Dos años más tarde, sin embargo, el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Medio Rural desechó el plan como "una idea adelantada a su tiempo".
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