Los bosques artificiales de monocultivos (una sola especie) se están expandiendo rápidamente en los países del Sur impulsados por los bajos costos de e incentivos de gobiernos, y causando graves impactos sociales y ambientales, advirtieron expertos de todo el mundo que se reunieron en Uruguay, pais que ha fomentado fuertemente la instalacion de esta industria.
Los llamados "desiertos verdes" están invadiendo la tierra fértil de América del Sur y otras regiones, con la proliferación de plantaciones de rápido crecimiento y arboles de alta demanda de agua cuyo destino final es el ser utilizados para producir celulosa y papel para usos industriales, amenazando a los ecosistemas nativos.
Es que la demanda no es poca. En Europa se consumen alrededor de 350 kg de papel por persona al año con la mitad de esta cantidad destinada a envolturas y packaging. En Brasil y Uruguay, sin embargo, el promedio es de 50 kg por persona al año.
Uno de los problemas es que en Europa y America del Norte ya queda poco espacio para plantar la superficie requerida de arboles para satisfacer sus niveles de consumo. Esto, sumado a las restricciones ambientales que imperan en estos paises, hace que las empresas trasladen la producción a países en desarrollo. Con costos de producción y salarios más bajos y amplios incentivos publicos, el resultado es el avance de monocultivos de eucaliptos y pinos para abastecer fábricas de pasta de papel.
Comentarios