Siguiendo un plan de desarrollo concebido en 2001, el personal y voluntarios de la ciudad de Nueva York (Departamento de Parques y Recreación) han transformado las casi 900 hectareas de tierra en un atractivo destino cultural. Si bien el desarrollo continuará a lo largo de las próximas decadas, pronto comenzará a funcionar un conjunto de actividades recreativas que hacen hincapié en la importancia de la sostenibilidad del medio ambiente, la conservación y restauración ecológica.
Nueve tipos de hábitats ocupan actualmente el Parque Freshkills, incluyendo humedales de marea, pantanos de agua dulce, pasturas, matorrales y otros. Mediante la vinculación con nuevas áreas de vida silvestre, el parque tambien servira para incrementar conectividad para un numero de poblaciones.
Es un buen ejemplo de que los basurales pueden tener diferentes destinos y que no siempre deben terminar como gigantescos focos de contaminacion y dispersion de enfermedades.
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