En septiembre de 2008, PNUMA publicó un informe bajo el título de “Empleos Verdes: hacia el trabajo decente en un mundo sostenible, bajo en hidrocarburos”. Según establece el estudio, doce millones de personas se ganen la vida en trabajos vinculados a los biocombustibles.
En los países desarrollados, los empleos verdes ofrecen una solución parcial de los trabajos perdidos por causa de la crisis financiera global. Sin embargo, hay que decir que una transformación de la economía no sólo se reduce al plano de los empleos verdes. Algunos economistas (tanto como periodistas de Slate Magazine y Reuters) dicen que enfocar en los empleos verdes no resolverá ni los problemas económicos ni los problemas ambientales.
En Foreign Policy, Matthew E. Kahn opina que, aunque los trabajos verdes están mucho digno de perseguir por razones ambientales, es dudoso que ellos ofrezcan un dividendo doble de ayudar impulsar recuperar la economía. Kahn escribe también que las regulaciones de carbono crearán y destruirán simultáneamente trabajos.
Robert Stavins, director del Programa de Economía Ambiental en Harvard ha escrito en su blog que, tales instrumentos para resover dos problemas con un solo política algunas veces son buenas (los impuestos de gas son un ejemplo), pero otras veces, no son. Stavins opinó que, “tratando la pero recesión económica que ha pasado en generaciones se requiere lo más eficaz remedio económico que puede ser, y no un política que se disminuya en eficacia a través de campanas excesivas para tratar una miríada de otras preocupaciones sociales (legítimas). Y, asimismo, el problema de cambio climático requerirá la promulgación y la puesta en práctica de las políticas enfocadas, y dedicadas al clima. Éstos son dos serios pero diversos problemas de la política, y exija dos las respuestas serias y dedicadas específicamente a estos problemas.”
Mientras tanto, un informe reciente sugere que en España, donde se ha implicado una programa de empleos verdes por cada empleo que el Gobierno trata de crear con subvenciones, se destruyen, como mínimo, 2,2 empleos en el conjunto de la economía. En el estudio, dirigido por un columnista de MERCADOS, Gabriel Calzada, se asegura que cada empleo en energías renovables creado en España desde el año 2000 ha costado 571.138 euros.
En cambio, un estudio en California ha descubierto que la política de energía renovable en California ha creado cerca de 1,5 millones de puestos de trabajo de 1977 a 2007, mientras que eliminando menos que 25,000.
Aunque los trabajos verdes no se deben ser considerados como una panacea para la crisis económica, siguen siendo una parte importante en un cambio hacia una economía verde.
Particularmente logro estar de acuerdo con los empleos verdes, lo digo como un trabajador perteneciente a esta industria capitalista, lo digo de alguna manera como un generador de empleo, pero en tantas ofertas laborales falta ese compromiso por el medio ambiente, sin darnos cuenta la crisis ecológica que cruzamos actualmente, sin darnos cuenta que en la mejora de nuestro planeta esta nuestro verdadero futuro.
Publicado por: Empleo Bancos | 09/06/2011 en 05:13 p.m.